Voy a hurgar en mis recuerdos…

Como ya sabréis muchas, yo soy madre de cuatro hijos. Soy madre desde hace 12 años.

Recuerdo con dolor dejar a Jan y Gerard a las 5 de la mañana con la canguro. Yo ir a trabajar, perderme el desatino de las mañanas, las entradas de Jan al cole.

Recuerdo con dolor que cuando Ruth tenía 4 meses, yo empecé a trabajar y me escondía en el baño del trabajo para sacarme leche para poder continuar con lactancia materna exclusiva.

Recuerdo trabajar por esa época 12 horas porque sino no llegaba a sus objetivos. Recuerdo llegar a casa con las tetas a punto de explorar, sin ver la carita de mi pequeña, sin poder disfrutar de mis tres hijos, fue una etapa dura. Finalmente con mucho esfuerzo y poca ayuda logré superar esa etapa.

Con mi cuarto hijo Eloi,  por unas circunstancias u otras tuve la suerte de poder estar a su lado, sin separarme de él hasta que tubo 15 meses.

Lo que yo tenía claro tras mis experiencias es qué No volvería a sacrificar mi vida familiar por culpa de mi vida laboral.

No aceptaría un trabajo que no fuera compatible con mis hijos, que no volvería a sentirme como una delincuente sacándome leche en el baño.

Por fin llegó el día en que encontré un trabajo dónde la conciliación era real. Donde el Horario era compatiblecon la entrada y salida del cole. Donde mi jefa comprendía la importancia de la vida familiar,  la importancia de la Salud de mi familia y de los días especiales.

Desgraciadamente esta no es la realidad de todas las empresas, la gran mayoría de las empresas sólo piensan en su producción, en sus malditas 8 horas que tienes que cumplir a raja tabla  (sino te obligan a más horas “ilegalmente”) te hacen sentir amenazado hacia el despido ante un embarazo, una reducciónde jornada. .te hacen estar siempre alerta, en tensión y a llevarte todo el estrés a  casa. EN DEFINITIVA…

 

NO HAY CONCILIACIÓN