Una de las cosas más difíciles para un fotógrafo es plasmar en una fotografía una emoción.

Esta vez vamos hablar de fotografiar la alegría, ya que es la palabra a fotografiar de la semana 4 de nuestro reto “52 semanas, 52 fotos”

Lo importante en este caso, no es fotografiar una sonrisa o una carcajada. Lo importante es transmitir esa emoción aunque solo sea por unos segundos a la persona que esté viendo la fotografía, eso sería lo ideal.

Esta semana, vamos a tener los ojos bien abiertos a lo que ocurre en nuestro alrededor, si estamos atentos podremos captar esta emoción con facilidad.

Vamos a empezar a pensar como podríamos transmitir alegría en una fotografía. Cuando piensas en ello, que ves…

¿Una fotografía oscura o una clara? Exacto, una clara. Con una fotografía clara es más fácil transmitir alegría.

Y ahora pensemos en que tonalidades va a tener esa foto.

¿Tonos fríos o tonos cálidos? Pues sí ¡¡acertastes!! Con unas tonalidades cálidas conseguiremos transmitir mejor está emoción. Ya que los tonos cálidos nos transmiten cercanía, confort…

Por ello, normalmente son utilizados para transmitir alegría, pasión, cariño… al contrario de los tonos fríos, que son utilizados para transmitir calma, lejanía, paz…

Ahora vamos a centrarnos en imaginarnos una escena.

Seguramente lo primero que os viene a la cabeza es un retrato, una persona riéndose, pero vamos a ir más allá.

Imaginaros dos personas haciéndose cosquillas, bailando o las siluetas de alguien saltando ¿No creéis que eso también transmite alegría?

Y ahora, recordar: Llevar la cámara siempre preparada y los ojos bien abiertos para captar esos momentos de felicidad y alegría, seguro que conseguís capturar una buena fotografía 😜